Entre la lealtad y la complicidad

Un amigo, el cual no voy a identificar para proteger su identidad me llamo un día a mi casa para hacerme una pregunta, mas que angustiado sonaba muy confundido.  Me dijo (ABRO COMILLAS, ITALICA, NEGRILLA Y SUBRAYADO “… por favor explíqueme donde esta el limite entre la lealtad y la complicidad” y siguió su cuento.  Debo confesar que no supe que responder en ese momento.  Termino nuestra conversación y le dije, voy a pensar y escribo lo que pienso del tema.

Ya había escrito algo sobre la lealtad en “el que obra mal le va mal”.  Dije que la lealtad (…) es un compromiso a defender lo que creemos… …y que los caballeros de la edad media tenían un código de lealtad que aplicaban todo el día.

Ahora bien, la complicidad.  Joder.

Según la RAE es una cualidad de cómplice.  El problema es que define al cómplice como el “…que manifiesta o siente solidaridad” pero hay otra que dice que es “la persona que, sin ser autora de un delito o una falta, coopera a su ejecución con actos anteriores o simultáneos”.

Viendo esto puedo decirle a mi amigo que estas palabras se diferencian en su INTENCION. Cada una tiene una intención diferente, la primera es una virtud, en cambio la complicidad tiene implícito la “maldad” o comportamientos no muy buenos.

La lealtad entre los miembros de una organización es un componente VITAL para el éxito.  Sin duda el olimpo necesita la lealtad de sus seguidores para llevar a cabo trasformaciones o cambios.  Creería que además de la lealtad se necesita también la confianza, que finalmente hace que la gente pueda expresar sus ideas y compartan lo que saben.  Si hay desconfianza y deslealtad las personas adoptan posiciones defensivas que entorpecen el desempeño de la organización.

Mas que un comportamiento, la lealtad y la confianza son una ACTITUD hacia algo, su país, sus amigos, su familia y obviamente su empresa.  Nada de esto se desarrolla de forma automática o lo podemos aprender en unas horas de educación continuada.  Esto lo enseñan en la casa.  Además que se desarrolla interactuando de una manera consistente, trasparente, integra y dando EJEMPLO.

Eso es lo que le puedo decir querido amigo, para terminar no se le olvide que EL SILENCIO ES TAMBIEN CÓMPLICE. Es más cómodo y fácil callarse, pero ¿es eso LEAL?

El que obra MAL … termina MAL


Originally uploaded by Payuta Louro

Dicen que la lealtad (…) es un compromiso a defender lo que creemos, puede ser el país, la familia, los amigos y por SUPUESTO la empresa donde trabajamos.

En la Edad Media, (otra de mis épocas favoritas) los caballeros tenían un código de conducta, de honor pero sobre todo de LEALTAD que aplicaban no solamente en la guerra, sino que también el dia a dia.

Debido a los últimos acontecimiento me encontré con los ideales de los caballeros.

Valor:
Buscar la excelencia en todas las tentativas que se esperan de un caballero, ya sean marciales o de otro tipo, tratando de encontrar la fuerza necesaria para ser usada al servicio de la justicia, en vez de para el engrandecimiento personal.

Justicia:
Buscar siempre el camino hacia ‘lo justo’ sin las trabas que suponen los prejuicios o el interés personal. Darse cuenta de que la espada de la justicia puede ser terrible, por lo que debe ser atemperada por la humanidad y la clemencia. Si lo que tú ves como ‘justo’ concuerda con lo que ven los demás y lo buscas sin doblegarte a la tentación de tu propia conveniencia, entonces merecerás un bien ganado renombre.

Lealtad:
Ser conocido por tu inquebrantable compromiso con la gente y con los ideales por los que decidiste vivir. Hay muchas cosas que requieren un término medio; la lealtad no es una de ellas.

Defensa:
El caballero ideal estaba obligado por su juramento a defender a su señor feudal y a todos aquellos que dependían de él. Tratar siempre de defender a tu nación, a tu familia y a todos aquellos a los que tú consideras dignos de tu lealtad.

Coraje:
Ser un caballero significa, a menudo, elegir el camino más difícil, el más costoso a nivel personal. Estar preparado para hacer sacrificios personales al servicio de los preceptos y de la gente que valoras. Pero, al mismo tiempo, un caballero debe buscar la sabiduría que le haga ver que la estupidez y el coraje son primos hermanos. Coraje también significa optar en todo, antes que por la mentira fácil, por la verdad. Buscar la verdad cuando sea posible, pero acordándose de atemperarla con la clemencia, porque la verdad pura puede llevar al dolor.

Fe:
Un caballero debe tener fe en sus creencias; la fe le libra del desarraigo y le da esperanza para luchar contra la desesperanza que suponen las debilidades humanas.

Humildad:
Valorar primero las contribuciones de los demás; no jactarse de los propios logros, dejar que eso lo hagan los demás por ti. Contar las hazañas de los demás antes que las propias, otorgándoles el renombre bien ganado mediante actos virtuosos. De esa forma, se glorificará al oficio de caballero, ayudando no sólo a las personas de las que se habla, sino a todos aquellos que se llamen a sí mismos caballeros.

Generosidad:
Ser generoso en la medida en que los recursos propios lo permitan; la generosidad usada de esta manera es contraria a la gula. La generosidad hace más fácil el camino de la clemencia para discernir cuando se hace necesaria una decisión difícil.

Nobleza:
Buscar la grandeza de carácter manteniéndose fiel a las virtudes y tareas de un caballero, dándose cuenta de que, aunque los ideales no puedan ser alcanzados, el hecho de esforzase por hacerlo ennoblece el espíritu y hace que el carácter crezca desde las cenizas hasta la gloria. La nobleza tiene tendencia a influir en los demás, ofreciendo un buen ejemplo de lo que puede hacerse al servicio de lo justo.

Franqueza:
Tratar de hacer todo de lo que hemos hablado de forma tan sincera como sea posible, no en razón de un beneficio personal, sino porque es lo correcto. No restrinjas tu exploración a un mundo pequeño; busca infundir de estas cualidades cada aspecto de tu vida. Si lo consigues, aunque sea en una pequeña medida, serás recordado por tu calidad humana y tus virtudes.

Los caballeros también tenían mandamientos inquebrantables los mas importantes para mi, el 5 y el 8:

  1. Creer en todo lo que la iglesia enseñe y observar todos sus mandamientos
  2. Proteger a la iglesia
  3. Tendrás respeto por sus debilidades, las defenderás
  4. Amaras el país en que naciste
  5. No retrocederás ante el enemigo
  6. Harás a los infieles una guerra sin cuarteles
  7. Cumplirás tus deberes feudales si no contradice la ley de Dios
  8. No mentiras y serás fiel a tu palabra
  9. Serás generoso
  10. Mantendrás el bien frente a la injusticia y el mal

Igual creo que todavía hay personas con actitudes de caballeros, que humildemente se distinguen del resto del PUEBLO.

Bueno, probablemente nadie entienda mejor la palabra lealtad, que aquel a quien han traicionado.  Ser leal a sí mismo es el único modo de llegar a ser leal a los demás o ustedes que creen ?